Cómo hablar de ansiedad con un adolescente
Revisado por Lcda. Génesis Briceño · Psicóloga, C.P. 22.104
Valera
Un adolescente casi nunca abre el tema de frente. Aparece de lado: un comentario a la hora de la cena, un silencio más largo de lo normal, una excusa para no salir.
Preguntar «¿qué te pasa?» rara vez funciona. Preguntar «¿cómo te sientes con eso?» — sobre algo puntual que se notó — suele abrir más la conversación.
No hace falta resolver nada en esa primera charla. Validar («tiene sentido que te sientas así») pesa más que cualquier consejo apurado.
Si la ansiedad interfiere con dormir, comer o ir al liceo por semanas seguidas, es momento de buscar un psicólogo — no como último recurso, sino como el paso que sigue.